Ir al contenido principal

Definición del papel del estudiante y del profesor en el marco de las teorías cognitivas (2017)





Escrito por: Delia María de Lourdes Tello Gtz. Fecha: 26 de mayo 2017.

Hace unos 35 años, se argumentaba que el profesor era un líder dentro de su salón de clase, organizando las frecuencias y los estilos de interacción entre él y su alumnado, la clásica educación tradicional, filas, uniformes, castigos, planas, etc. Algunos estudios recientes, y considerando las teorías cognitivas de asociación, de reestructuración, aprendizaje significativo o constructivista, han examinado la importancia de las formas de educar de los maestros, así como también los contextos afectivos e intelectuales del proceso de aprendizaje (Davis, H. 2003). Han llegado a conclusiones sobre la forma de aprender del alumno, quien aprende a través de sus principios, sus metas y sus propias experiencias. 


Ante esto, es evidente que el maestro hoy tiene un rol de gran impacto en sus alumnos. Él puede influir en la calidad de las experiencias intelectuales a través de la instauración de ciertos valores, como la motivación por aprender, ofreciendo a sus alumnos escenarios que estimulen la motivación, el aprendizaje y además, que los ayude a fortalecer su sentido de pertenencia. Pianta en Davis, H., 2003 considera que los maestros llegan a ser de vital importancia en el proceso de la regulación, manejo y la expresión de las emociones experimentadas dentro de la dinámica grupal. 


El maestro frente a grupo trae consigo un arsenal de conocimiento, valores, modelos, relaciones sociales de su propia historia. Así mismo, el alumno lleva al salón de clase un contexto familiar íntimamente influyente en él y en su capacidad de relacionarse y de adquirir conocimiento. Así pues, en este entorno el maestro es el adulto crítico quien deberá de valerse de su conocimiento, para determinar las necesidades de su discípulo e inmiscuirse en las profundidades de sus capacidades, para ayudarlo a emerger o sobresalir en áreas que no solo tienen que ver con lo académico sino también con lo emocional, social, psicomotor, musical, artístico, de razonamiento, etc. De tal manera que, el alumno logre potencializar sus talentos, se sienta seguro en su ambiente de aprendizaje y encuentre motivación por aprender más de lo que ha aprendido. 


Si el maestro cuenta con un sentido genuino de respeto por la integridad de la mente de sus alumnos, esto no es difícil de lograr. Al tener consciencia del rol tan importante que el maestro figura frente a los alumnos, los maestros cuidarán cada una de sus interacciones con sus alumnos, porque cada una de ellas es enseñanza. El maestro será capaz de, proveer oportunidades para que sus alumnos busquen o determinen su propio desarrollo; podrá lograr que el alumno reflexione sobre sus posibilidades y decida responsablemente; alcanzará a fortalecer la motivación intrínseca de sus alumnos y a regular sus sentimientos de competencia; conseguirá que sus discípulos busquen sus propias estrategias para comprender un tema o concepto; y todo en un ambiente de cordialidad y respeto.


El maestro que ve a su alumno como un constructor capaz de edificar su conocimiento, seleccionará estrategias que favorecerán su desarrollo. Algunos estudios (Ryan & Pintrich, 2001 en Davis, H., 2003) indican que el clima afectivo del salón de clase, puede predecir el número de resultados positivos en áreas como sociales y empáticas; en la habilidad de buscar apoyo; en resultados académicos; en el fortalecimiento de la motivación intrínseca hacia la escuela e incluso en los resultados que tienen que ver con la lectura comprensiva. 


En resumen, se concluye que, para que un maestro consiga el aprendizaje intelectual y social de sus alumnos, es necesario lograr una conexión con sus discípulos y lograr el desarrollo de una cultura en clase, mejorar las interacciones interpersonales, y motivar la exploración interpersonal.  


Bibliografía

Davis H. 2003. Conceptualizing the Role and Influence of Student–Teacher Relationships on Children’s Social and Cognitive Development. Educational Psychologist, 38(4), 207-234. Lawrence Erlbaum Associates, Inc.School of Educational Policy and Leadership The Ohio State University.






















Comentarios